Cuando se habla de la "calidad" de un colegio, la mayoría piensa solo en el SIMCE. Pero la Agencia de Calidad de la Educación evalúa también un conjunto de indicadores que miden algo más amplio: el desarrollo personal y social de los estudiantes. Son los Indicadores de Desarrollo Personal y Social (IDPS), y pesan en la Categoría de Desempeño del establecimiento.

La buena noticia: estos indicadores son medibles, y medirlos bien permite a la vez mejorar el clima escolar y respaldar la gestión ante la Agencia.

Las 4 dimensiones que conviene tener en el radar

Dato clave: la autoestima/motivación y el clima de convivencia —dos de las cuatro dimensiones— son justamente las variables que más predicen el desenganche y la deserción. Medirlas no es solo cumplir: es prevenir.

Cómo medir cada dimensión

No hace falta un proyecto enorme. Con instrumentos breves y validados, aplicados de forma digital al curso, se cubren las cuatro dimensiones:

La diferencia entre un colegio que "intuye" su clima y uno que lo gestiona está en el dato. Medir los IDPS de forma periódica convierte una obligación normativa en una herramienta de mejora continua: sabes dónde estás al inicio del año, intervienes donde hace falta y demuestras el avance al cierre.

Fuentes